Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Texto III
La ciudad medieval
La ciudad medieval generalmente está rodeada por una muralla defensiva, en la que varias puertas abren a los caminos más importantes. Dada su localización (colinas y sitios inexpugnables), el trazado urbano es sinuoso e irregular, existiendo a veces zonas despobladas. El plano solía ser radioconcéntrico, con calles radiales (desde el centro a las puertas de la muralla) y con otras formando trazados concéntricos.
Las ciudades tienen diferentes barrios, que agrupan a la población en función de su procedencia, su religión o su actividad. El desarrollo económico de algunas urbes, especialmente las dedicadas al comercio, hizo que se construyeran nuevas áreas. En éstas, las viviendas podían alcanzar dos o tres plantas.
El centro de la vida urbana lo ocupa la plaza, en la que se sitúan los edificios más representativos. Estos son altos, realizados en piedra, con balcones que se abren a la calle. Un escudo, también en piedra, indica que sus portadores pertenecen a un noble linaje.
De la plaza parte un sinfín de calles, algunas estrechas y tortuosas, siempre ocupadas por una intensa actividad. En ellas se desarrollaba buena parte de la vida diaria de la comunidad: comprar, vender, pasear, relacionarse... Sin duda, el mercado era el centro económico y social de la población.

Internet: <www.artehistoria.jcyl.es> (con adaptaciones).
Juzgar el ítem según el texto III y, cuando requerido, también de conformidad con los textos I y II.
La expresión “El plano solía ser radioconcéntrico” puede ser sustituida por El plano era siempre radiocéntrico sin que se produzcan alteraciones semánticas en el texto.