¿Está degradando la tecnología el lenguaje?
¿Están las nuevas tecnologías degradando el lenguaje hasta niveles insospechados? El debate se encuentra en la opinión pública desde la década pasada, pero en los últimos años la proliferación de nuevas fórmulas lingüísticas como mínimo heterodoxas, y sobre todo asimiladas por las nuevas generaciones, se ha extendido hasta tal punto que las instituciones encargadas de velar por el uso correcto del lenguaje, como la Real Academia Española, han hecho saltar las alarmas.
¿Están las nuevas tecnologías degradando el lenguaje hasta niveles insospechados? El debate se encuentra en la opinión pública desde la década pasada, pero en los últimos años la proliferación de nuevas fórmulas lingüísticas como mínimo heterodoxas, y sobre todo asimiladas por las nuevas generaciones, se ha extendido hasta tal punto que las instituciones encargadas de velar por el uso correcto del lenguaje, como la Real Academia Española, han hecho saltar las alarmas.
Sin embargo, muchos expertos prefieren restarle importancia al fenómeno, entendiéndolo como un proceso normal en el ámbito de la comunicación social. Es cierto que las redes sociales y los sistemas de mensajería como Whatsapp -la evolución natural del SMS- han cambiado radicalmente el modo en que nos comunicamos, y es frecuente que en este tipo de formatos tecnológicos se incluyan abreviaturas, anglicismos e incluso aberraciones lingüísticas -como el afamado ola k ase [“hola, ¿qué haces?”]- que escandalizan a los puristas.
No obstante, la mayoría de estas fórmulas -con excepción de muchos anglicismos, cuya expansión tiene que ver con el imperialismo lingüístico- nacieron en los chats, mucho antes que las tecnologías que propagan ahora su virus en las redes sociales, y en aquella época nadie ponía el grito en el cielo ante la utilización de abreviaturas, símbolos y emoticonos, hoy superados por los stickers. ¿Qué ha ocurrido, entonces?
Para el periodista Mario Tascón, especialista en medios digitales, no es conveniente exagerar. Desde su perspectiva, el ser humano siempre se ha expresado de la misma forma. Lo que ocurre ahora es que la incorrección en el uso del lenguaje se ha hecho patente a través de las redes sociales y los nuevos paradigmas de la comunicación 2.0: "Antes, a un tipo que escribía mal no lo veías; ahora, todo eso se ha hecho visible. Llama más la atención: esa es la principal diferencia. No creo que la tecnología degrade el lenguaje.
En los últimos años, hemos asistido al espectáculo de la fórmula ola k ase, un producto lingüístico made in Spain, convirtiéndose en un meme global que ha terminado por conquistar Latinoamérica. No obstante, en lo que se refiere a la expansión de un idioma, el inglés -el latín del siglo XXI, dice Umberto Eco- es líder indiscutible.
Ejemplo de esa colonización son acrónimos como OMG (Oh my god), WTF (What the fuck) y LOL (laughing out loud). “Llaman mucho la atención, pero no son demasiados, y además es verdad que en el español no usamos tanto estas fórmulas como los anglosajones. La mayoría no han nacido en Twitter, sino que ya provienen de la época de los chats", agrega Tascón.
http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2013-10-06/lol-omg-wtf-xd-la-escasez-linguistica-inunda-la-red_37172/
La opinión de Mario Tascón sobre las incorrecciones en la escritura que se dan en los medios digitales:Provas
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