Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: UEPB
Orgão: Pref. Areial-PB
Texto 1
<< Todo yace sumergido en llamas y triste ceniza. Ni los dioses hubieran tenido poder para hacer algo parecido>>, escribía en sus <<Epigramas>> el poeta Marco Valerio Marcial, pocos años después de que se produjera la erupción del Vesubio, el mayor y más famoso desastre natural de la Antiguedad. La explosión principal de lava aquel fatídico 25 de agosto del año 79 se produjo al mediodía y lanzó una columna de piedra pómez hasta una altura de entre 15 y 30 kilómetros, lo que sumió a los asentamientos ubicados bajo la más absoluta oscuridad.
<<Recorrimos con ojos todavía atemorizados los objetos sepultados en una profunda capa de ceniza como si se tratase de nieve>>, contaba también el escritor romano Plinio el Joven, testigo ocular del desastre, en unas cartas dirigidas al senador Cornelio Tácito. No fue solo Pompeya y sus 20.000 habitantes los que quedaron sepultados bejo aquel manto de piedra derretida. También sufrieron el mismo destino Oplontis,ciudad balneari; Herculano, la ciudad marítima de 5.000 habitantes situada más al norte, y Estabia con su pequenõ puerto de Boscoreale.
Fue precisamente en esta última ciudad donde un ingeniero italiano llamado Gennaro Matrone realizó por casualidad un hallazgo sorprendente a principios del siglo XX: entre más de 70 esqueletos enterrados habia uno que destacaba claramente por encima del resto, engalanado con collares, pulseras y una gran espada de marfil. Aquel impresionante y poco habitual ajuar le llevó a plantearse la siguiente pregunta: ¿podría haber encontrado los restos de Plinio el Viejo, del que sabía que había muerto con la erupción y cuyo cadáver nunca fue encontrado? Este importante militar y escritor, además de uno de los naturalistas más importantes de la historia, se encontraba luchando contra los piratas frente a la Bahía de Nápoles cuando le sorprendió la furia del Vesubio. Se percató de que una potente nube de humo tóxico se cernía sobre su barco, a pesar de lo cual tomó la valiente decisión de dirigir a la flota imperial de Roma en dirección a Pompeya para ayudar a la población.
Texto adaptado publicado en el periódico ABC - 05/02/2020
Según el texto,