Mediante la caracterización del proceso de producción de los sonidos, obtenemos una serie de parámetros para conocer y comparar el sistema de sonidos de una lengua con otra. Esto significa que existe un proceso articulatorio que las distingue entre sí. Así, por ejemplo, sobre la articulación de los sonidos de la lengua española, en la Gramática de la Real Academia Española se registra el proceso articulatorio de los fonemas del alfabeto.
Toda sílaba formada por más de un segmento contiene por lo menos uno vocálico. Al carácter vocálico y consonántico acompañan determinados rasgos articulatorios. La articulación de las consonantes impide momentáneamente la salida por la boca del aire expirado por los pulmones, o bien opone cierta resistencia a esa salida, de tal manera que el aire espirado al atravesar la zona articulatoria, produce fricciones más o menos perceptibles.
(Gramática. Real Academia Española, 1990: 13)
Con base en el texto, se puede afirmar: