La aparición de los trastornos de ansiedad en la adolescencia puede variar de un adolescente a otro. Algunos de los síntomas que suelen aparecer son temores y preocupaciones excesivas, inquietud y una tendencia a ser excesivamente prudente, nerviosismo y tensión.
El rasgo característico de los trastornos de ansiedad es la evitación, a nivel conductual (acciones), y la intolerancia a la incertidumbre, a nivel cognitivo (pensamiento). La evitación a veces es muy evidente, como cuando el adolescente con ataques de pánico y agorafobia evita ir a lugares públicos por miedo a presentar síntomas de ansiedad, pero otras veces es más sutil incluyendo, por ejemplo, dudas excesivas, aislamiento, resistencia, etc.
Además, todos los trastornos de ansiedad incluyen de un modo u otro la anticipación de catástrofe o amenaza («y si...»; «suspenderé»; «se reirán de mí», etc.).
Las diferencias básicas entre los diferentes trastornos de ansiedad tendrán que ver con el contenido de estos pensamientos negativos y del estímulo percibido como amenazante.
De acuerdo al texto anterior podemos definir Ansiedad como: