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Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.