El español andino posee una diversidad interna muy alta, con fuerte oposición entre lo campesino y lo urbano.
Además, ciertas características también se relacionan al perfil lingüístico del hablante, ya que hay diferencias
significativas si el hablante es monolingüe del español o bilingüe de alguna de sus lenguas indígenas (quechua,
aimara, guaraní, entre otras). Sin embargo, podemos afirmar que esta zona presenta tendencias generales,
tales como: