Las danzas y el fuego
Si bien algunos autores dudan de que en la Península Ibérica existiesen danzas regladas con anterioridad a la venida de los romanos, lo cierto es que Estrabón nos habla de los pueblos celtas y celtíberos diciéndonos que bailaban en el plenilunio a un Dios sin nombre, y por otra parte, han llegado a nosotros, aunque algo modificadas, un gran número de danzas, la mayoría de las cuales tiene un marcado carácter religioso. Se pueden citar como ejemplo: las danzas de vísperas en Galicia, la danza prima en Asturias, la sardana en Cataluña, etc. Más tarde, al ser conquistada la Península por los romanos, el pueblo asimiló las danzas, generalmente licenciosas, que los conquistadores traían, pero manteniendo siempre las indígenas. Además de las danzas de carácter religioso, existía otro tipo de danzas muy importante de carácter guerrero, de las cuales encontramos muestras por toda la Península, aunque hubo pueblos, como los cántabros, que casi no fueron invadidos, en los que se conservaron las tradiciones de una forma más pura.
Rocío Espada. La danza española (adaptado).

