En
un nuevo informe elaborado por la OIT, se afirma que los consumidores
moderados de bebidas alcohólicas que toman "una copa de más" provocan en
la práctica más problemas relacionados con el alcohol en el lugar de
trabajo que los grandes bebedores, menos numerosos. Muchos de éstos han
desarrollado "mecanismos sociales y de tolerancia física" que le
permiten disimular las consecuencias de su hábito.
Además, en el
informe se señala que los "costes económicos de la enfermedad", teniendo
en cuenta el tratamiento, la prevención, la investigación, la
aplicación de la ley y la pérdida de productividad causada no sólo por
el consumo abusivo de alcohol, sino también de otras sustancias como las
drogas ilícitas, ya sea por separado o combinadas con alcohol, son
elevados en varios de los países analizados.
"Aunque resulta
difícil cuantificar los costes económicos de la pérdida de
productividad, no cabe duda de que son enormes", señala el informe,
citando estudios efectuados en diversos países. Otras consecuencias del
consumo abusivo de alcohol difíciles de medir son el empobrecimiento del
nivel educativo, el aumento de divorcios, la desmoralización de los
trabajadores, la disminución del rendimiento, los hurtos y el
vandalismo.
En el texto la palabra "disimular" se puede sustituir por