
La expresión del pasado en lengua española se hace de diferentes formas, utilizándose de tiempos y modos diversos. Matte Bon (1995) advierte del peligro de caer en errores como creer que el pretérito perfecto se refiere a acciones más recientes. La oposición entre el pretérito indefinido y el pretérito perfecto, en lugar de buscarse en las acciones y acontecimientos extralingüísticos en sí, se debería buscar, según el autor, em: