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Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: AMEOSC
Orgão: Pref. Dionísio Cerqueira-SC
En el Art. 3º afirma que la Educación Especial se realiza en:
I. Obligatoriamente, especialmente en los primeros años de la enseñanza primaria;
II. En todos los niveles;
III. En todas las etapas;
IV. En todas modalidades de enseñanza.
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De acuerdo con la política nacional de educación inclusiva y trabajo pedagógico, previsto en la Resolución n. º 4 de 2 de octubre de 2009:
Constante en el Art. 1º, el Atendimiento Educacional Especializado – AEE, como formación del alumno por medio de la disponibilización de servicios, recursos de accesibilidad y estrategia que eliminen las barreras para su plena participación en la sociedad y desarrollo de su aprendizaje, tiene como función:
I. Complementar;
II. Suplementar;
III. Obligatoria;
IV. Innecesaria.
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Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
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Analice las frases y contesta las cuestiones:
“Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia…”
La palabra subrayada puede ser clasificada como:
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Analice las frases y contesta las cuestiones:
“La mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética…”
Las palabras subrayadas son verbos conjugados en el tiempo:
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
Las palabras de origen griego, que tienen los términos correspondientes a avances técnicos, son:
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
E la frase “El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín” la palabra subrayada pertenece a la clase de palabra:
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
En el trecho “antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos como Ampurias” la palabra subrayada significa el nombre:
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
Las palabras barro, carrasca, nava y arroyo son ejemplos de palabras conservadas desde la época de los:
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
Son los llamados préstamos cuando:
I. El español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas;
II. Las palabras son de origen puramente española;
III. Los hablantes utilizan el latín en las frases con palabras españolas.
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La formación del léxico español:
“El léxico es el conjunto de palabras de un idioma. El español al ser una lengua romance tiene la base de su léxico en el latín, desde esta lengua hasta el español actual, la mayor parte de las palabras han sufrido una evolución fonética a lo larga de la historia, por eso es a veces es difícil reconocer su origen latino, ejemplo hijo, que viene de filium. A estas palabras las llamamos patrimoniales y constituyen la base del léxico español. Cultismo son las palabras que no han sufrido apenas la correspondiente evolución fonética: filial. La mayor parte de estas palabras son hoy de uso común.
Además del latín, el español incorpora en su léxico palabras procedentes de otras lenguas, son los llamados préstamos. Los más antiguos son los prerromanos, que proceden de las lenguas habladas en la Península antes de la llegada de los romanos. Se conservan aún bastantes palabras de estas palabras: barro, carrasca, nava, arroyo.
De los primeros contactos de los griegos con la Península, antes de la conquista romana, quedan algunos topónimos, como Ampurias. El resto de los helenismos se incorporan al español a través del latín, muchos de ellos están relacionados con la iglesia: obispo, bautismo, iglesia, católico.
Otro grupo importante de palabras de origen griego son los términos correspondientes a avances técnicos: teléfono, termómetro etc.
Cuando los germanos invaden la Península Ibérica adoptan el latín como lengua, pero introducen en él palabras germánicas o germanismos como: espía, guerra, rico, rueca, sala. Además son frecuentes en español los antropónimos de origen germánico: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.
En los siete siglos en los que los árabes permanecieron en la península ibérica incorporaron al léxico muchas palabras árabes de las que hoy perduran unas cuatro mil. Son los arabismos, que pertenecen a diversas esferas de la actividad humana como la ciencia: álgebra, alquimia, alcohol, al léxico de la casa y la construcción: alfombras, almohadas. zaguanes, azulejos, jarras, albañiles, azoteas etc.
Pero es en el campo de la agricultura donde encontramos mayor número de palabras árabes. acequias, berenjenas, zanahorias, alcachofas, alubias, azafrán, azúcar etc.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madridetc., más todos los que llevan la raíz guad-, río en árabe: Guadalquivir.
Tanto en la Edad Media, a través del Camino de Santiago como con la llegada de los Borbones en el XVIII se incorporan al español abundantes galicismos. En general son préstamos perfectamente integrados en la estructura fonética y morfológica del castellano. Los prestamos medievales como alemán, hotel, hostal, jamón, joya, manjar, etc. no se diferencian de cualquier palabra patrimonial.
Prestamos del XVIII son: gabinete cadete, petimetre, bechamel, croqueta, etc.
En el siglo XVI, la conquista de América hace que se incorporen al español préstamos provenientes de las lenguas prehispánicas. que designaban realidades desconocidas por los europeos. Son los americanismos, que pasarán a otras lenguas a través del español: tabaco, patatas, tomates, maíz, cacao, cacahuetes, chocolate, huracanes etc.
Desde el siglo XIX son los préstamos que provienen del mundo anglosajón, los anglicismos los más frecuentes: bistec, cheque, club, pijama, güisqui, champú, algunos con una difícil adaptación a la estructura del español.
El resto de las lenguas españolas y europeas han proporcionado menos palabras al conjunto del léxico, aunque en general son términos muy usados.
Algunos, aunque sean de uso común, no han sido aceptados por la Academia de la lengua: long-play, disk jockey etc.”
(Disponible en: http://www.selectividad.tv/S_L_2_3_17_S_la_formacion_del_lexico_espanol.html).
De acuerdo con el texto es posible afirmar que:
Cultismo son las palabras:
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