Magna Concursos

Foram encontradas 355 questões.

3131798 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

¿Qué queda al margen de la inteligencia artificial?

En la encrucijada del siglo XXI, la humanidad ha sido testigo de una revolución tecnológica sin precedentes, encabezada por la inteligencia artificial (IA). Una herramienta a la vez poderosa y versátil que impulsa innovaciones y cambios radicales en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. «Es difícil predecir el futuro de una tecnología que está en un momento de constante evolución. De hecho, esa es un poco la magia de la IA: su capacidad de desafiar los límites de lo que creíamos posible», cuenta Pau Garcia-Milà, cofundador y CEO de Founderz. Y, aunque no haya sido sino hasta hace unos pocos años cuando la sociedad empezó a ser consciente de su importancia, el término fue acuñado por primera vez en 1956.

Jack Hidary, experto en IA y tecnología cuántica, afirma que, en solo cinco años, «la mayoría de los contenidos de internet no los generarán los humanos, sino la inteligencia artificial”. Lo cierto es que, se asuma o no tal extremo, su presencia es cada vez mayor, como lo es la necesidad de una normativa que regule su uso. «Nuestro objetivo como sociedad no debería ser crear tecnología que nos reemplace, ni que sienta o tenga una conciencia como nosotros. El objetivo debe estar en analizar el uso que podemos darle, ver qué nos aporta y cómo puede acompañarnos en nuestro día a día para potenciar lo que nos hace humanos», sostiene Garcia-Milà.

La ubicuidad de la inteligencia artificial hará necesario desarrollar perfiles especializados en IA; profesionales que desarrollen las habilidades necesarias para aplicarla en su trabajo o área de conocimiento, de manera que le ayuden a optimizar su tiempo, ser más productivo y potenciar los conocimientos que ya se poseen.

Retos de la IA en educación

Uno de los campos más afectados por el auge de los modelos de IA generativa es, sin duda, el de la educación, donde el uso del ChatGPT ha planteado dudas acerca del peligro de plagio por parte de los estudiantes. De hecho, y según un reciente informe del Instituto Capgemini, casi la mitad de los profesores de Secundaria (el 48%) afirma que sus centros han bloqueado o restringido el uso de estas herramientas, mientras que un 19% las permite en casos muy concretos.

¿Se trata de un acierto o de un error? Los expertos consultados por este periódico se inclinan por considerar que las ventajas y las oportunidades pesan más que sus potenciales peligros, siempre que los centros educativos sepan adaptarse y cambiar tanto la forma de enseñar como de evaluar: la IA, por ejemplo, puede ser el punto de partida de discusiones y debates en el aula. Tratar de ignorarlo o de prohibir su uso, afirman, puede equivaler a ponerle un tapón al mar.

¿Nativos digitales?

La supuesta competencia digital nativa de las generaciones más jóvenes queda en entredicho ante lo que el estudio de Capgemini considera una brecha de percepción: el 70% de los profesores y el 64% de los progenitores cree que los alumnos tienen las competencias necesarias para triunfar en el mercado laboral, mientras que solo un 55 % de los jóvenes entre 16 y 18 años comparte dicha visión.

Internet: <elpais.com> (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto anterior, juzgue lo ítem.

En «Nuestro objetivo como sociedad no debería ser crear tecnología que nos reemplace» (segundo párrafo), se puede sustituir «reemplace» por ayude, sin comprometer su significado.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131797 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

¿Qué queda al margen de la inteligencia artificial?

En la encrucijada del siglo XXI, la humanidad ha sido testigo de una revolución tecnológica sin precedentes, encabezada por la inteligencia artificial (IA). Una herramienta a la vez poderosa y versátil que impulsa innovaciones y cambios radicales en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. «Es difícil predecir el futuro de una tecnología que está en un momento de constante evolución. De hecho, esa es un poco la magia de la IA: su capacidad de desafiar los límites de lo que creíamos posible», cuenta Pau Garcia-Milà, cofundador y CEO de Founderz. Y, aunque no haya sido sino hasta hace unos pocos años cuando la sociedad empezó a ser consciente de su importancia, el término fue acuñado por primera vez en 1956.

Jack Hidary, experto en IA y tecnología cuántica, afirma que, en solo cinco años, «la mayoría de los contenidos de internet no los generarán los humanos, sino la inteligencia artificial”. Lo cierto es que, se asuma o no tal extremo, su presencia es cada vez mayor, como lo es la necesidad de una normativa que regule su uso. «Nuestro objetivo como sociedad no debería ser crear tecnología que nos reemplace, ni que sienta o tenga una conciencia como nosotros. El objetivo debe estar en analizar el uso que podemos darle, ver qué nos aporta y cómo puede acompañarnos en nuestro día a día para potenciar lo que nos hace humanos», sostiene Garcia-Milà.

La ubicuidad de la inteligencia artificial hará necesario desarrollar perfiles especializados en IA; profesionales que desarrollen las habilidades necesarias para aplicarla en su trabajo o área de conocimiento, de manera que le ayuden a optimizar su tiempo, ser más productivo y potenciar los conocimientos que ya se poseen.

Retos de la IA en educación

Uno de los campos más afectados por el auge de los modelos de IA generativa es, sin duda, el de la educación, donde el uso del ChatGPT ha planteado dudas acerca del peligro de plagio por parte de los estudiantes. De hecho, y según un reciente informe del Instituto Capgemini, casi la mitad de los profesores de Secundaria (el 48%) afirma que sus centros han bloqueado o restringido el uso de estas herramientas, mientras que un 19% las permite en casos muy concretos.

¿Se trata de un acierto o de un error? Los expertos consultados por este periódico se inclinan por considerar que las ventajas y las oportunidades pesan más que sus potenciales peligros, siempre que los centros educativos sepan adaptarse y cambiar tanto la forma de enseñar como de evaluar: la IA, por ejemplo, puede ser el punto de partida de discusiones y debates en el aula. Tratar de ignorarlo o de prohibir su uso, afirman, puede equivaler a ponerle un tapón al mar.

¿Nativos digitales?

La supuesta competencia digital nativa de las generaciones más jóvenes queda en entredicho ante lo que el estudio de Capgemini considera una brecha de percepción: el 70% de los profesores y el 64% de los progenitores cree que los alumnos tienen las competencias necesarias para triunfar en el mercado laboral, mientras que solo un 55 % de los jóvenes entre 16 y 18 años comparte dicha visión.

Internet: <elpais.com> (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto anterior, juzgue lo ítem.

Algunos especialistas afirman que en menos de una década la IA se encargará de alimentar gran parte de los contenidos que aparezcan por Internet.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131796 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

¿Qué queda al margen de la inteligencia artificial?

En la encrucijada del siglo XXI, la humanidad ha sido testigo de una revolución tecnológica sin precedentes, encabezada por la inteligencia artificial (IA). Una herramienta a la vez poderosa y versátil que impulsa innovaciones y cambios radicales en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. «Es difícil predecir el futuro de una tecnología que está en un momento de constante evolución. De hecho, esa es un poco la magia de la IA: su capacidad de desafiar los límites de lo que creíamos posible», cuenta Pau Garcia-Milà, cofundador y CEO de Founderz. Y, aunque no haya sido sino hasta hace unos pocos años cuando la sociedad empezó a ser consciente de su importancia, el término fue acuñado por primera vez en 1956.

Jack Hidary, experto en IA y tecnología cuántica, afirma que, en solo cinco años, «la mayoría de los contenidos de internet no los generarán los humanos, sino la inteligencia artificial”. Lo cierto es que, se asuma o no tal extremo, su presencia es cada vez mayor, como lo es la necesidad de una normativa que regule su uso. «Nuestro objetivo como sociedad no debería ser crear tecnología que nos reemplace, ni que sienta o tenga una conciencia como nosotros. El objetivo debe estar en analizar el uso que podemos darle, ver qué nos aporta y cómo puede acompañarnos en nuestro día a día para potenciar lo que nos hace humanos», sostiene Garcia-Milà.

La ubicuidad de la inteligencia artificial hará necesario desarrollar perfiles especializados en IA; profesionales que desarrollen las habilidades necesarias para aplicarla en su trabajo o área de conocimiento, de manera que le ayuden a optimizar su tiempo, ser más productivo y potenciar los conocimientos que ya se poseen.

Retos de la IA en educación

Uno de los campos más afectados por el auge de los modelos de IA generativa es, sin duda, el de la educación, donde el uso del ChatGPT ha planteado dudas acerca del peligro de plagio por parte de los estudiantes. De hecho, y según un reciente informe del Instituto Capgemini, casi la mitad de los profesores de Secundaria (el 48%) afirma que sus centros han bloqueado o restringido el uso de estas herramientas, mientras que un 19% las permite en casos muy concretos.

¿Se trata de un acierto o de un error? Los expertos consultados por este periódico se inclinan por considerar que las ventajas y las oportunidades pesan más que sus potenciales peligros, siempre que los centros educativos sepan adaptarse y cambiar tanto la forma de enseñar como de evaluar: la IA, por ejemplo, puede ser el punto de partida de discusiones y debates en el aula. Tratar de ignorarlo o de prohibir su uso, afirman, puede equivaler a ponerle un tapón al mar.

¿Nativos digitales?

La supuesta competencia digital nativa de las generaciones más jóvenes queda en entredicho ante lo que el estudio de Capgemini considera una brecha de percepción: el 70% de los profesores y el 64% de los progenitores cree que los alumnos tienen las competencias necesarias para triunfar en el mercado laboral, mientras que solo un 55 % de los jóvenes entre 16 y 18 años comparte dicha visión.

Internet: <elpais.com> (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto anterior, juzgue lo ítem.

Hacia mediados del siglo XX ya se hablaba de la inteligencia artificial.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131795 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

¿Qué queda al margen de la inteligencia artificial?

En la encrucijada del siglo XXI, la humanidad ha sido testigo de una revolución tecnológica sin precedentes, encabezada por la inteligencia artificial (IA). Una herramienta a la vez poderosa y versátil que impulsa innovaciones y cambios radicales en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. «Es difícil predecir el futuro de una tecnología que está en un momento de constante evolución. De hecho, esa es un poco la magia de la IA: su capacidad de desafiar los límites de lo que creíamos posible», cuenta Pau Garcia-Milà, cofundador y CEO de Founderz. Y, aunque no haya sido sino hasta hace unos pocos años cuando la sociedad empezó a ser consciente de su importancia, el término fue acuñado por primera vez en 1956.

Jack Hidary, experto en IA y tecnología cuántica, afirma que, en solo cinco años, «la mayoría de los contenidos de internet no los generarán los humanos, sino la inteligencia artificial”. Lo cierto es que, se asuma o no tal extremo, su presencia es cada vez mayor, como lo es la necesidad de una normativa que regule su uso. «Nuestro objetivo como sociedad no debería ser crear tecnología que nos reemplace, ni que sienta o tenga una conciencia como nosotros. El objetivo debe estar en analizar el uso que podemos darle, ver qué nos aporta y cómo puede acompañarnos en nuestro día a día para potenciar lo que nos hace humanos», sostiene Garcia-Milà.

La ubicuidad de la inteligencia artificial hará necesario desarrollar perfiles especializados en IA; profesionales que desarrollen las habilidades necesarias para aplicarla en su trabajo o área de conocimiento, de manera que le ayuden a optimizar su tiempo, ser más productivo y potenciar los conocimientos que ya se poseen.

Retos de la IA en educación

Uno de los campos más afectados por el auge de los modelos de IA generativa es, sin duda, el de la educación, donde el uso del ChatGPT ha planteado dudas acerca del peligro de plagio por parte de los estudiantes. De hecho, y según un reciente informe del Instituto Capgemini, casi la mitad de los profesores de Secundaria (el 48%) afirma que sus centros han bloqueado o restringido el uso de estas herramientas, mientras que un 19% las permite en casos muy concretos.

¿Se trata de un acierto o de un error? Los expertos consultados por este periódico se inclinan por considerar que las ventajas y las oportunidades pesan más que sus potenciales peligros, siempre que los centros educativos sepan adaptarse y cambiar tanto la forma de enseñar como de evaluar: la IA, por ejemplo, puede ser el punto de partida de discusiones y debates en el aula. Tratar de ignorarlo o de prohibir su uso, afirman, puede equivaler a ponerle un tapón al mar.

¿Nativos digitales?

La supuesta competencia digital nativa de las generaciones más jóvenes queda en entredicho ante lo que el estudio de Capgemini considera una brecha de percepción: el 70% de los profesores y el 64% de los progenitores cree que los alumnos tienen las competencias necesarias para triunfar en el mercado laboral, mientras que solo un 55 % de los jóvenes entre 16 y 18 años comparte dicha visión.

Internet: <elpais.com> (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto anterior, juzgue lo ítem.

En el enunciado «Aunque no haya sido sino hasta hace unos pocos años», es posible sustituir «sino» por sin embargo, sin comprometer su sentido.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131794 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

De acuerdo con los manifestantes, sus territorios se encuentran en una situación delicada de recursos, fruto de la explotación a la que fueron sometidos.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131793 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

En el enunciado «tiene que buscar otro empleo e irse» el vocablo «irse» es sinónimo de llegar a algún lugar.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131792 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

Los participantes de la caravana se manifiestan por hechos contra sus territorios que todavía no habían padecido ataques violentos.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131791 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

En el fragmento «La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse» es posible sustituir «que se partiera y se fragmentara» por que se huyese y se dividiese, sin que ello lo comprometa semánticamente.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131790 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

Algunos manifestantes consideran que el alza de la electricidad en una región productora es un hecho que va contra la lógica.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
3131789 Ano: 2023
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: UnB
Provas:

México: «Lo que quieren es acabar con los pueblos indígenas, porque somos un obstáculo para esos proyectos».

Antes de bajar del autobús, una mujer de 62 años se prepara. Se coloca un paliacate rojo en el cuello, signo de resistencia, dice. Se pone la máscara de jaguar que ella misma elaboró y se cubre el cabello con un rebozo de la mixteca oaxaqueña, la tierra donde nacieron sus padres. Así es como se suma a la marcha llevando, además, un cartel en donde se lee:

«Yo prefiero la selva. ¡Territorio, agua y vida!».

La mujer que porta la máscara de jaguar camina junto a integrantes del Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CNI), entre ellas Bettina Cruz, que llegaron hasta el Ejido Progreso, ubicado en la costa de Chiapas, para sumarse a la Caravana y El Encuentro Internacional El Sur Resiste, que busca mostrar que en México crece una resistencia en contra de los megaproyectos que impulsa el gobierno.

Para conocer más los motivos que llevaron a la organización de la Caravana y el Encuentro Internacional El Sur Resiste, Mongabay Latam conversó con Bettina Cruz, indígena binnizá que, además es integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT).

—¿Por qué realizar la Caravana El Sur Resiste?

—En este momento se están implementando varios megaproyectos en el sur y sureste de México, una región en donde vivimos muchos pueblos originarios. Tan solo en Oaxaca somos 16 pueblos originarios. Y en el sureste está toda la zona maya. Todos estos pueblos estamos siendo amenazados por estos megaproyectos, porque están ambicionando nuestros territorios que son ricos en agua, en bienes naturales, como el viento que produce energía.

Nosotros pensamos que es importante hablar, que se sepa, que se visibilice que cada vez más nuestros territorios están siendo acorralados por estos megaproyectos. La gente tiene que saber todo esto, tiene que saber lo que vamos a perder. Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua.

—Durante la caravana, comunidades han denunciado las altas tarifas de electricidad. En el territorio donde se produce luz, la población debe lidiar con altas tarifas a la energía eléctrica. Qué paradoja, ¿no?

—Sí, porque el megaproyecto eólico no es para nosotros, es para las empresas; no es para los pueblos.

—¿Cómo los megaproyectos han transformado al Istmo de Tehuantepec?

—Nuestro territorio tiene cicatrices de todos los proyectos. Todos los canales de riego son las cicatrices que quedaron del proyecto de la presa Benito Juárez que prometió regar más de 50.000 hectáreas y que difícilmente riega 10.000 hectáreas. También está la refinería que en su momento dio mucho empleo a la gente que estaba construyendo, pero después ya no. La gente dejó la tierra, se desplazó de sus comunidades y dejó esa vida que tenía. El proyecto eólico es lo mismo. La gente que permitió que se partiera y fragmentara su tierra ya no puede sembrar, tiene que buscar otro empleo e irse. Eso es lo que está pasando.

La intervención de las empresas en comunidades indígenas, como las nuestras, vulnera nuestro tejido social, lo rompe, porque entran con prácticas muy corruptas. Y porque también hay una situación de contexto que es el empobrecimiento deliberado de nuestros territorios que han hecho los gobiernos. No es que seamos pobres, nos han empobrecido. No es que seamos vulnerables, hemos sido vulnerados por todas estas políticas y por todas estas prácticas violentas contra nuestra vida y nuestra cosmovisión.

—La caravana también visitó la comunidad de El Bosque, en Tabasco, un poblado que ya padece los efectos de la elevación del nivel del mar…

Esa comunidad es una prueba clara de que megaproyectos, como el Corredor o el llamado Tren Maya, a nosotros no nos sirven. ¿Qué están planteando estos megaproyectos? Seguir con la explotación de la naturaleza, de la tierra, del agua, de todo.

—La resistencia en contra del Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya, ¿es también una lucha contra todo un modelo económico?

—Sí, contra un modelo económico que nos ha quedado a deber el bienestar, una vida buena.

Internet: <es.mongabay.com> (con adaptaciones).

A partir de la lectura del texto anterior, juzgue lo siguiente ítem.

En el enunciado «Si ahorita hay problemas de agua en algunos lugares, al rato todos vamos a tener problemas de agua» se puede sustituir «al rato» por dentro de, sin comprometer su comprensión semántica.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas