Foram encontradas 10.406 questões.
El enunciado que ha sido escrito con completa corrección
ortográfica es
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente correo entre un cliente y una empresa para
responder la cuestione.
Cliente: “¿Cuentan con algún buzón de quejas o línea
de atención en caso de querer emitir una sugerencia o
reclamación?”
Representante: “Claro que sí. La opinión de nuestros
clientes es lo más importante, por ello contamos con una
línea de atención específica para recibir sugerencias,
quejas o reclamos. En caso de que desee que su mensaje
sea anónimo, también hay buzones tanto físicos como
digitales. Con gusto le comparto vía correo electrónico
todos los canales abiertos para los clientes.”
(https://blog.hubspot.es/service/gestionar-quejas-reclamaciones)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente correo entre un cliente y una empresa para
responder la cuestione.
Cliente: “¿Cuentan con algún buzón de quejas o línea
de atención en caso de querer emitir una sugerencia o
reclamación?”
Representante: “Claro que sí. La opinión de nuestros
clientes es lo más importante, por ello contamos con una
línea de atención específica para recibir sugerencias,
quejas o reclamos. En caso de que desee que su mensaje
sea anónimo, también hay buzones tanto físicos como
digitales. Con gusto le comparto vía correo electrónico
todos los canales abiertos para los clientes.”
(https://blog.hubspot.es/service/gestionar-quejas-reclamaciones)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
Procrastinar es el hábito de posponer las actividades
importantes para dedicar el tiempo a tareas más entretenidas,
pero menos relevantes. Hasta no hace muchos años,
procrastinación era una palabra que no conocía casi nadie
fuera del ámbito de la psicología y otras disciplinas dedicadas
a estudiar el comportamiento humano. En los últimos años,
sin embargo, se ha difundido a gran velocidad. Tal vez porque
la vida moderna, tan cargada de distracciones y estímulos
nuevos, nos hace cada vez más procrastinadores.
Es necesario tener en cuenta que, según diversos
estudios, el 20% de los adultos se autoperciben como
procrastinadores crónicos, porcentaje que aumenta hasta
el 50% en la población estudiantil. A tal punto que muchos
trabajos aluden al llamado “síndrome del estudiante”: la
tendencia a comenzar las tareas lo más tarde posible,
tras desperdiciar mucho tiempo en el comienzo del plazo
asignado, y llegar a la fecha límite sometido a elevados
niveles de estrés.
Si bien no es un trastorno, los niveles elevados de
procrastinación se asocian con problemas más importantes,
como un aumento en el estrés y la ansiedad, bajo
rendimiento escolar y laboral y el empeoramiento de algunas
enfermedades. Así lo explica, por ejemplo, un artículo
publicado en 2013 por investigadores canadienses. De
acuerdo con los autores de este trabajo, además, las causas
no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la mala gestión
del tiempo. Al contrario, su origen radica en problemas
para la regulación de las emociones. “La procrastinación
tiene mucho que ver con la reparación del estado de ánimo
en el corto plazo”, explica el texto. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad de sentirse bien en
el momento presente se impone por sobre las consecuencias
negativas que – la propia persona lo sabe – deberá asumir
su yo futuro.
Científicos alemanes, en 2018, descubrieron que el origen
de la procrastinación podría hallarse en unas conexiones
cerebrales débiles. Tras escanear los cerebros de 264
personas a las que también encuestaron acerca de sus hábitos
dilatorios, llegaron a la conclusión de que los procrastinadores
tienen más grande la amígdala, una estructura cerebral que
procesa las emociones y controla la motivación. Según este
trabajo, estas personas tienen mayores dificultades para
eludir las emociones y distracciones, y debido a eso posponen
su actividad. Todo lo cual viene a corroborar la idea de que no
se trata de desgana ni de desorden en el manejo del tiempo:
la clave de la procrastinación se halla en el control de las
emociones.
(https://www.eldiario.es)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente texto para responder la cuestione.
¿Qué es el calentamiento global?
Llevamos años con una repetición constante de titulares
sobre nuevos récords de calor en España y el mundo. Según
los registros cada verano es más cálido que el anterior. Pero
en 2023, las temperaturas han batido todos los récords. Según
los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus
de la Unión Europea fue el año más caluroso desde que
se empezaron los registros en 1850. La temperatura subió
1,48ºC de media con respecto a antes del inicio de la
Revolución Industrial. Este aumento de temperatura se
acerca peligrosamente al límite que según los científicos no
deberíamos superar.
En la COP28 de diciembre de 2023, se concluyó con un
llamamiento a “alejarse” de los combustibles fósiles. Según
la nota de prensa publicada por Naciones Unidas tras la
conclusión de la reunión, su secretario general, Antonio
Guterres, afirmó que limitar el calentamiento global a 1,5
°C, uno de los objetivos clave establecidos en el histórico
Acuerdo de París de 2015, “será imposible sin eliminar
progresivamente todos los combustibles fósiles”, como lo
reconoce una coalición de países cada vez más amplia y
diversa.
Los glaciares se derriten a un ritmo nunca visto
anteriormente, el nivel del mar aumenta debido al deshielo,
las selvas se secan y la fauna y la flora alteran sus ciclos
vitales y luchan para sobrevivir en un escenario de cambios
vertiginosos y complejos que a menudo impactan gravemente
en la biodiversidad. Un aumento general de las temperaturas,
fenómenos meteorológicos extremos, olas de calor e
inundaciones, falta de cosechas, migrantes climáticos y un
largo etcétera de consecuencias que ponen al cambio climático
en primera línea de la agenda global por sus efectos a nivel
mundial. Incluso hay indicios de que incendios devastadores,
como los que arrasaron partes de la ciudad de Los Ángeles a
principios de 2025, se ven agravados por el aumento medio
de las temperaturas. La evidencia científica declara que la
actividad industrial humana ha causado la mayor parte del
calentamiento global del siglo pasado mediante la emisión
de gases de efecto invernadero, que retienen el calor y cuyos
niveles son cada vez más altos.
(https://www.nationalgeographic.es. Adaptado)
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Cadernos
Caderno Container