Magna Concursos

Foram encontradas 492 questões.

2480779 Ano: 2014
Disciplina: Francês (Língua Francesa)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texte VII — pour le question
Examinons mes personnages.
«Est-ce que Gervaise et Coupeau sont des fainéants et des ivrognes ? En aucune façon. Ils deviennent des fainéants et des ivrognes, ce qui est une tout autre affaire. Cela d’ailleurs est le roman lui-même ; si l’on supprime leur chute, le roman n’existe plus, et je ne pourrais l’écrire. Mais, de grâce, qu’on me lise avec attention. Un tiers du volume n’est-il pas employé à montrer l’heureux ménage de Gervaise et de Coupeau, quand la paresse et l’ivrognerie ne sont pas encore venues ? Puis la déchéance arrive, et j’en ai ménagé chaque étape, pour montrer que le milieu et l’alcool sont les deux grands désorganisateurs, en dehors de la volonté des personnages. Gervaise est la plus sympathique et la plus tendre des figures que j’ai encore créées ; elle reste bonne jusqu’au bout. Coupeau lui-même, dans l’effrayante maladie qui s’empare peu à peu de lui, garde le côté bon enfant de sa nature. Ce sont des patients, rien de plus.
Quant à Nana, elle est un produit. J’ai voulu mon drame complet. Il fallait une enfant perdue dans le ménage. Elle est fille d’alcoolisés, elle subit la fatalité de la misère et du vice. Je dirai encore : consultez les statistiques et vous verrez si j’ai menti. »
Emile Zola. Lettre au directeur du « bien public ». 1877. In : Litterature 1ère, p.355. Ed. Hatier.
En vous référant au texte VII, jugez si le item suivants sont vrais (C) ou faux (E).
C’est la première fois que Zola met en scène un personnage aussi doux que celui de Gervaise.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480701 Ano: 2014
Disciplina: Inglês (Língua Inglesa)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Text 5 for question.
In the pre-dawn of June 16th, a lone voice broke the stillness. The mullahs summoned the men to prayers; for two hours the priests called and the men responded in a gathering rhythmic crescendo to psych them up to fight and die. The defenders crouched behind their makeshift barricades, listening to the eerie chants rising and falling in the darkness beyond. La Vallete had sent reinforcements across and the defenders, if already weary, were well ordered. Each man had his duty and his post. They were grouped in threes: one arquebusier to two pikemen. Large quantities of fire weapons had been stock piled, rocks gathered, and quantities of bread soaked in wine. Barrels of water stood behind the parapets into which men torched by adhesive fire could hurl themselves.
As the sun rose, there was a searching barrage of fire ‘so that the earth and the air shook’, and then Mustapha signalled the advance along a huge crescent. Suleiman’s imperial standard was unfurled; a turban was hoisted on a spear, farther down the line there was an answering puff of smoke. An extraordinary array of banners and shields were visible surging forward, ‘painted with extraordinary designs; some with devices of different birds, some with scorpions and with Arab lettering’. In the front rank men ran wildly towards the walls, calling out the name of Allah in a crescendo of shouts. From the battlements came the Christian countercalls: Jesus, Mary, St Michael, St James and St George — ‘according to the devotion of each man’. There was a furious push towards the bridge; scaling ladders were put to the walls and battle was joined. The whole front was a struggling mass of humanity fighting hand to hand.
Roger Crowley. Empires of the Sea, The Final Battle for the Mediterranean, 1521-1580, Faber and Faber, 2008, p. 1-2
Based on the text, decide if the following statements concerning the author’s intentions are right (C) or wrong (E).
He describes in detail the high standards the military had attained in the fields of war tactics and weaponry by the time of the Crusades.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480683 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texto para la cuestione
Deploro, señores, haber tenido que intercalar entre ustedes y mi persona este mecánico artefacto que es un micrófono, porque, sobre mecanizar crudamente la voz, es decir, una de las cosas en que más íntegramente se proyecta e imprime el hombre, en que más auténticamente una persona es—y esto lo saben muy bien las mujeres—, sobre eso tiene el inconveniente de que a veces no marcha bien. Pero era ineludible emplearlo y aun debemos estar agradecidos a sus servicios. Era ineludible, porque en la primera lección no conseguí ser oído en las profundidades de esta sala, pero, además, porque me obligaba a forzar la elocución, y en ello lo de menos es tener que esforzar la voz. Lo de más es que me compelía a vocalizar anormalmente, pronunciando por separado cada palabra, esto es, arrancándola de la frase, poniéndola en la honda de la voz y lanzándola al espacio como si fuese un proyectil, con lo cual resultaba que perdía yo el ritmo del decir y ni siquiera yo mismo reconocía los vocablos tan anómalamente pronunciados, hasta el punto de que alguna vez, cuando hablaba a ustedes de la nostalgia no estaba seguro de si había dicho más bien “hiperclorhidria”. Son esos secretos apuros del orador que no suelen ser flojos y que proporcionan a su faena un evidente dramatismo y un cierto peligro como tauromáquico.
(…) Si queremos conocer lo que es una hoja y nos ponemos a mirarla, pronto advertiremos que nuestra previa idea de hoja no coincide con la realidad hoja por la sencilla razón de que no podemos precisar dónde eso que llamábamos hoja termina y dónde empieza otra cosa. Descubrimos, en efecto, que la hoja no concluye en sí misma, sino que continúa; continúa en el pecíolo, a su vez, en la rama, y la rama en el tronco y el tronco en las raíces. La hoja, pues, no es una realidad por sí que pueda aislarse de lo demás. Es algo que tiene su realidad en cuanto parte de algo que es el árbol, el cual, en comparación con lo que llamábamos hoja, adquiere ahora el carácter de un todo. Sin ese todo no tiene comprensibilidad, no es inteligible para nosotros la hoja. Pero entonces, cuando hemos advertido y nos hemos hecho cargo de que la realidad de la hoja es el ser parte, el ser parte integrante del todo árbol y la hemos referido a él y la vemos en él nacer y averiguamos la función que en su conjunto sirve, por tanto, cuando nuestra mente, por decirlo así, sale de la hoja y va a algo más amplio—el todo que es el árbol—, entonces y sólo entonces podemos decir que conocemos lo que la hoja es. Hasta tal punto es esto así, de tal modo la hoja tiene condición de ser parte que cuando en vez de contemplarla en el árbol donde está siendo hoja la separamos de él decimos que la hemos cortado o arrancado—expresiones que declaran la violencia que hemos hecho sufrir a la hoja y al árbol. Más aún, al tenerla aislada entre nuestros dedos, cuando podría parecer un todo—dado, repito, que cupiera decidir dónde ella acaba y dónde empieza el pecíolo o la rama—, cuando aislada entre nuestros dedos podría dárselas de ser un todo, en ese momento empieza ya a no ser hoja sino un detritus vegetal que pronto acabará por desintegrarse. Esta relación de parte a todo es una de las categorías de la mente y de la realidad, sin la cual no es posible esta gran operación que es el conocimiento. Esto nos permite generalizar y decir: las cosas todas del mun(o real o son partes o son todos. Si una cosa es parte no resulta inteligible sino en cuanto la referimos al todo cuya es. Si una cosa es todo puede ser entendida por sí misma sin más que percibir las partes de que se compone. Esto vale para todos los órdenes de lo real. Por ejemplo, vale también para la realidad del lenguaje. Si yo pronuncio ahora la palabra “león”, sin más, resulta a ustedes ininteligible porque no pueden determinar si significa la ciudad de León, alguno de los Papas que llevaron este nombre, la ilustre fiera africana o uno de los leones que hay en la entrada del Congreso.
La palabra aislada no puede ser entendida porque es parte de un todo, como la hoja lo era del árbol, de un todo que es la frase, como la frase, a su vez, es parte de un todo, una conversación, o de otro todo, un libro. La palabra, como ustedes saben, es siempre equívoca y para precisar su sentido hace falta, aparte de la perspicacia que la vida nos enseña, toda una ciencia y de las más sugestivas e interesantes y de la que ha de ocuparse largamente el Instituto de Humanidades: la ciencia de la interpretación o hermenéutica. La labor principal de esta ciencia consiste en saber determinar a qué todo suficiente hay que referir una frase y una palabra para que su sentido pierda el equívoco. A ese todo en el cual la palabra se precisa llaman los hermeneutas y gramáticos el “contexto”. Pues bien, toda cosa real que es una parte reclama del todo, de su contexto, para que podamos entendernos. Una duda, sin embargo, se nos ofrece: tomado el árbol hasta su raíz, por tanto, siendo lo que es, nos parecía un todo—lo que la biología llama con ciertas inquietudes que ahora no interesan ”un individuo orgánico”—; pero es el caso que el árbol necesita para vivir de la tierra y de la atmósfera, y resulta, por tanto, ininteligible si no contamos con estas dos nuevas cosas. ¿Será entonces que el árbol entero, a su vez, forma parte de un nuevo y más auténtico todo, a saber: el que forman de consuno él y su medio? No vamos a dirimir la cuestión, que es más complicada de lo que parece, porque en lo que al presente nos afecta es cosa clara. En efecto, ese nuevo y más complejo todo que formarían el árbol y su medio no es tal, por la sencilla razón de que la tierra y la atmósfera no necesitan del árbol, aunque el árbol necesite de ellas. Arrancado el árbol, tierra y atmósfera subsisten—y no se traiga a comento que arrancado y desgajando los bosques todos de una región el clima se modifica y tierra y atmósfera varían, porque ahora estamos hablando simplemente de arrancar un árbol y esto es palmario que no modifica ni la tierra ni la atmósfera. No son estas, pues, partes integrantes de un nuevo todo, sino que son sólo contorno y medio externo de que el árbol va a vivir y solo en ese papel son biológicamente inteligibles, es decir estudiadas desde dentro del árbol, desde su interna constitución. Transportemos ahora todo esto al plano de la realidad histórica. (…)
José Ortega y Gasset. Una interpretación de la historia universal (En torno a Toynbee). Alianza Editorial. Madrid, 1984 (con adaptaciones).
El término “aun” se puede sustituir, sin pérdida semántica, por
incluso.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480625 Ano: 2014
Disciplina: Português
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:

Entre os anos 70 e começos da década seguinte, vigorou o que se chamava amável e ironicamente a poesia do desbunde. Dela pode-se dizer que reaclimatou, em tom menor, o ideário modernista. Então revalorizados, o coloquial e o poema-piada deixavam de simplesmente se opor à linguagem empertigada contra a qual os modernistas haviam lutado. Punham-se agora a serviço da territorialidade privada. Enquanto, no primeiro modernismo, aqueles eram meios para a redescoberta procurada do país, agora se tornavam instrumentos domésticos. O país estava ocupado. O regime militar, em seu apogeu, assegurava o milagre das bolsas e o sigilo das torturas. Tratava-se para os jovens literati de salvar a casa; se não toda, o quarto de fundos. Claro que não pensavam assim. Quando faziam declarações, apresentavam como seus inimigos os poetas experimentais e a poesia de João Cabral. Os concretos e Cabral seriam, para eles, os homólogos contemporâneos de Coelho Neto e Olavo Bilac.

Tendo por centro a experiência privada, a poesia do desbunde mantinha a glorificação do eu: estimava-o como jovem e o estimulava a assim se manter. Regra básica: alertar contra todos os modos de engajamento na seriedade. O trabalho, doença da sociedade burguesa, era um infame criador de corpos flácidos e mentes amorfas.

Luiz Costa Lima. Abstração e visualidade. In: Intervenções. São Paulo: EDUSP, 2002, p. 135 (com adaptações).

Em relação ao texto acima, julgue (C ou E) o próximo item.

Conforme o texto, a poesia do desbunde caracterizou-se pela glorificação do ego, pelo culto à juventude e pela crítica ao valor do trabalho na sociedade.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480533 Ano: 2014
Disciplina: História
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
A respeito da questão dos Bálcãs, julgue (C ou E) o próximo item.
Durante a Primeira Guerra Mundial, a Entente, por reconhecer o potencial de conflito que a região dos Bálcãs supunha, tentou preservar a integridade de cada país de acordo com as respectivas etnias e religiões.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480463 Ano: 2014
Disciplina: Inglês (Língua Inglesa)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Text 2
Book Review 2 –
The China-Pakistan Axis: Asia’s New Geopolitics
by Andrew Small
The Beijing-Islamabad axis plays a central role in Asia’s geopolitics, from India’s rise to the prospects for a post-American Afghanistan, from the threat of nuclear terrorism to the continent’s new map of mines, ports and pipelines. China is Pakistan’s great economic hope and its most trusted military partner; Pakistan is the battleground for China’s encounters with Islamic militancy and the heart of its efforts to counter-balance the emerging US-India partnership. For decades, each country has been the other’s only ‘all-weather’ friend. Yet the relationship is still little understood. The wildest claims about it are widely believed, while many of its most dramatic developments are hidden from the public eye. This book sets out the recent history of Sino-Pakistani ties and their ramifications for the West, for India, for Afghanistan, and for Asia as a whole. It tells the stories behind some of its most sensitive aspects, including Beijing’s support for Pakistan’s nuclear program, China’s dealings with the Taliban, and the Chinese military’s planning for crises in Pakistan. It describes a relationship increasingly shaped by Pakistan’s internal strife, and the dilemmas China faces between the need for regional stability and the imperative for strategic competition with India and the USA.
Source: <www.amazon.com>. Retrieved on: March 2, 2014.
Based on Book Review 2, judge the item right (C) or wrong (E).
Mutual interests between China and Pakistan include economic as well as military issues.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480388 Ano: 2014
Disciplina: Inglês (Língua Inglesa)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Text 3 for question.
In addition to her impending, and no doubt ultimately successful, quest for Senate confirmation, Janet Yellen will have a lot on her plate in the coming months. Now that House Republicans and Senate Democrats have come to yet another temporary agreement on the budget and debt ceiling, there still exists another threat to the economy: The Federal Reserve’s temptation to pursue an overly ambitious monetary policy aimed at offsetting the damage to the economy arising from poorly conducted fiscal policy. Now that President Obama’s Fed Chairman nominee has been announced, the Fed needs to shift its focus from wondering who will lead it to what its realistic goals can be. Substantially different views are held by Fed hawks and doves.
The economy is still on uncertain footing, and public frustration with the Fed is increasing, especially since the May taper into September no-taper serious misstep. The Fed seems to be making up policy as it goes along. It has become distracted with trying to fix problems it is not well-equipped to handle, including sustained lower unemployment and a faster pace of growth than is obtainable during a period of fiscal consolidation and weak global growth.
The Fed’s post-financial crisis mission creep, since 2008, has fueled an unhealthy codependence between it and the market, akin to the infamous pre-crisis “Greenspan put,” whereby the Greenspan Fed was expected to — and did — step in to support financial markets whenever there arose a threat to rising asset markets. Markets assume the Fed can and will fix any problems, such as the latest episode of Washington’s fiscal policy bungling, that might harm the economy or depress stock prices. Once necessary, but now dangerous, improvisations of monetary policy — quantitative easing and forward guidance in particular — have become alternately ineffective and counter productive, as the recent tapering trauma has shown. Yellen, as the primary author of the Fed’s new communication strategy, needs to identify ways to improve the Fed’s communication with markets and the public.
The Fed has come a long way since its founding one hundred years ago. Its original role was to be the lender of last resort in a financial crisis. That role, as a temporary emergency supplier of liquidity in a panic, has continued and should continue going forward. But in the postfinancial crisis period, the Fed has been forced to accommodate the extra cash demands of households and firms confronting a world of elevated uncertainty about the direction and conduct of monetary and fiscal policy. That is because higher uncertainty has forced firms and wealthy households to self-insure against possible bad outcomes and to preserve optionality in the face of unforeseen shocks and opportunities.
Failure by the Fed to satisfy higher cash demands worsened the Great Depression in the United States and the deflationary lost decade in Japan. These elevated, postcrisis cash needs explain why the Fed’s rapid additions to the monetary base through quantitative easing have been followed by disinflation, not inflation, as many have predicted. Chairman Yellen will have to be vigilant to avoid tightening too soon, while uncertainty remains high.
Makin, John H. The challenge of a lifetime. In: The international economy.
Fall 2013, p. 10-11. Available at: <http: //www .internationaleconomy. com>. Adapted. Retrieved on: March 1, 2014.
Considering the information about the Federal Reserve conveyed in the article (text 3), decide if the item are right (C) or wrong (E).
It played an important role to lessen the disastrous effects during both the Great Depression and the Lost Decade in Japan.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480362 Ano: 2014
Disciplina: Português
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:

Entre os anos 70 e começos da década seguinte, vigorou o que se chamava amável e ironicamente a poesia do desbunde. Dela pode-se dizer que reaclimatou, em tom menor, o ideário modernista. Então revalorizados, o coloquial e o poema-piada deixavam de simplesmente se opor à linguagem empertigada contra a qual os modernistas haviam lutado. Punham-se agora a serviço da territorialidade privada. Enquanto, no primeiro modernismo, aqueles eram meios para a redescoberta procurada do país, agora se tornavam instrumentos domésticos. O país estava ocupado. O regime militar, em seu apogeu, assegurava o milagre das bolsas e o sigilo das torturas. Tratava-se para os jovens literati de salvar a casa; se não toda, o quarto de fundos. Claro que não pensavam assim. Quando faziam declarações, apresentavam como seus inimigos os poetas experimentais e a poesia de João Cabral. Os concretos e Cabral seriam, para eles, os homólogos contemporâneos de Coelho Neto e Olavo Bilac.

Tendo por centro a experiência privada, a poesia do desbunde mantinha a glorificação do eu: estimava-o como jovem e o estimulava a assim se manter. Regra básica: alertar contra todos os modos de engajamento na seriedade. O trabalho, doença da sociedade burguesa, era um infame criador de corpos flácidos e mentes amorfas.

Luiz Costa Lima. Abstração e visualidade. In: Intervenções. São Paulo: EDUSP, 2002, p. 135 (com adaptações).

Em relação ao texto acima, julgue (C ou E) o próximo item.

Segundo o autor, a poesia do desbunde atualizou propostas do Modernismo, muito embora as obras não tivessem a mesma grandeza do movimento artístico dos anos 20.

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480346 Ano: 2014
Disciplina: Francês (Língua Francesa)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texte IV — pour le question
[…] A la chute du mur de Berlin, un vent d’espoir avait soufflé sur le monde. La fin de la confrontation entre l’Occident et l’Union soviétique avait levé la menace d’un cataclysme nucléaire qui était suspendue au-dessus de nos têtes depuis une quarantaine d’années ; la démocratie allait désormais se répandre de proche en proche, croyions-nous, jusqu’à couvrir l’ensemble de la planète; les barrières entre les diverses contrées du globe allaient s’ouvrir, et la circulation des hommes, des marchandises, des images et des idées allait se développer sans entraves, inaugurant une ère de progrès et de prospérité. Sur chacun de ces fronts, il y eut, au début, quelques avancées remarquables. Mais plus on avançait, plus on était déboussolé.
Un exemple emblématique, à cet égard, est celui de l’Union européenne. Pour elle, la désintégration du bloc soviétique fut un triomphe. Entre les deux voies que l’on proposait aux peuples du continent, l’une s’était révélée bouchée, tandis que l’autre s’ouvrait jusqu’à l’horizon. Les anciens pays de l’Est sont venus frapper à la porte de l’Union; ceux qui n’y ont pas été accueillis en rêvent encore.
Cependant, au moment même où elle triomphait et alors que tant de peuples s’avançaient vers elle, fascinés, éblouis, comme si elle était le paradis sur terre, l’Europe a perdu ses repères. Qui devrait-elle rassembler encore, et dans quel but ? Qui devrait-elle exclure, et pour quelle raison ? Aujourd’hui plus que par le passé, elle s’interroge sur son identité, ses frontières, ses institutions futures, sa place dans le monde, sans être sûre des réponses. […]
Amin Maalouf. Le dérèglement du monde. p. 17 et 18. 2009 (extrait).
En fonction des affirmations de l’auteur dans le texte IV, jugez si le item suivants sont vrais (C) ou faux (E).
L’Union européenne est aujourd’hui victime de son succès.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
2480330 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texto para la cuestione
Deploro, señores, haber tenido que intercalar entre ustedes y mi persona este mecánico artefacto que es un micrófono, porque, sobre mecanizar crudamente la voz, es decir, una de las cosas en que más íntegramente se proyecta e imprime el hombre, en que más auténticamente una persona es—y esto lo saben muy bien las mujeres—, sobre eso tiene el inconveniente de que a veces no marcha bien. Pero era ineludible emplearlo y aun debemos estar agradecidos a sus servicios. Era ineludible, porque en la primera lección no conseguí ser oído en las profundidades de esta sala, pero, además, porque me obligaba a forzar la elocución, y en ello lo de menos es tener que esforzar la voz. Lo de más es que me compelía a vocalizar anormalmente, pronunciando por separado cada palabra, esto es, arrancándola de la frase, poniéndola en la honda de la voz y lanzándola al espacio como si fuese un proyectil, con lo cual resultaba que perdía yo el ritmo del decir y ni siquiera yo mismo reconocía los vocablos tan anómalamente pronunciados, hasta el punto de que alguna vez, cuando hablaba a ustedes de la nostalgia no estaba seguro de si había dicho más bien “hiperclorhidria”. Son esos secretos apuros del orador que no suelen ser flojos y que proporcionan a su faena un evidente dramatismo y un cierto peligro como tauromáquico.
(…) Si queremos conocer lo que es una hoja y nos ponemos a mirarla, pronto advertiremos que nuestra previa idea de hoja no coincide con la realidad hoja por la sencilla razón de que no podemos precisar dónde eso que llamábamos hoja termina y dónde empieza otra cosa. Descubrimos, en efecto, que la hoja no concluye en sí misma, sino que continúa; continúa en el pecíolo, a su vez, en la rama, y la rama en el tronco y el tronco en las raíces. La hoja, pues, no es una realidad por sí que pueda aislarse de lo demás. Es algo que tiene su realidad en cuanto parte de algo que es el árbol, el cual, en comparación con lo que llamábamos hoja, adquiere ahora el carácter de un todo. Sin ese todo no tiene comprensibilidad, no es inteligible para nosotros la hoja. Pero entonces, cuando hemos advertido y nos hemos hecho cargo de que la realidad de la hoja es el ser parte, el ser parte integrante del todo árbol y la hemos referido a él y la vemos en él nacer y averiguamos la función que en su conjunto sirve, por tanto, cuando nuestra mente, por decirlo así, sale de la hoja y va a algo más amplio—el todo que es el árbol—, entonces y sólo entonces podemos decir que conocemos lo que la hoja es. Hasta tal punto es esto así, de tal modo la hoja tiene condición de ser parte que cuando en vez de contemplarla en el árbol donde está siendo hoja la separamos de él decimos que la hemos cortado o arrancado—expresiones que declaran la violencia que hemos hecho sufrir a la hoja y al árbol. Más aún, al tenerla aislada entre nuestros dedos, cuando podría parecer un todo—dado, repito, que cupiera decidir dónde ella acaba y dónde empieza el pecíolo o la rama—, cuando aislada entre nuestros dedos podría dárselas de ser un todo, en ese momento empieza ya a no ser hoja sino un detritus vegetal que pronto acabará por desintegrarse. Esta relación de parte a todo es una de las categorías de la mente y de la realidad, sin la cual no es posible esta gran operación que es el conocimiento. Esto nos permite generalizar y decir: las cosas todas del mun(o real o son partes o son todos. Si una cosa es parte no resulta inteligible sino en cuanto la referimos al todo cuya es. Si una cosa es todo puede ser entendida por sí misma sin más que percibir las partes de que se compone. Esto vale para todos los órdenes de lo real. Por ejemplo, vale también para la realidad del lenguaje. Si yo pronuncio ahora la palabra “león”, sin más, resulta a ustedes ininteligible porque no pueden determinar si significa la ciudad de León, alguno de los Papas que llevaron este nombre, la ilustre fiera africana o uno de los leones que hay en la entrada del Congreso.
La palabra aislada no puede ser entendida porque es parte de un todo, como la hoja lo era del árbol, de un todo que es la frase, como la frase, a su vez, es parte de un todo, una conversación, o de otro todo, un libro. La palabra, como ustedes saben, es siempre equívoca y para precisar su sentido hace falta, aparte de la perspicacia que la vida nos enseña, toda una ciencia y de las más sugestivas e interesantes y de la que ha de ocuparse largamente el Instituto de Humanidades: la ciencia de la interpretación o hermenéutica. La labor principal de esta ciencia consiste en saber determinar a qué todo suficiente hay que referir una frase y una palabra para que su sentido pierda el equívoco. A ese todo en el cual la palabra se precisa llaman los hermeneutas y gramáticos el “contexto”. Pues bien, toda cosa real que es una parte reclama del todo, de su contexto, para que podamos entendernos. Una duda, sin embargo, se nos ofrece: tomado el árbol hasta su raíz, por tanto, siendo lo que es, nos parecía un todo—lo que la biología llama con ciertas inquietudes que ahora no interesan ”un individuo orgánico”—; pero es el caso que el árbol necesita para vivir de la tierra y de la atmósfera, y resulta, por tanto, ininteligible si no contamos con estas dos nuevas cosas. ¿Será entonces que el árbol entero, a su vez, forma parte de un nuevo y más auténtico todo, a saber: el que forman de consuno él y su medio? No vamos a dirimir la cuestión, que es más complicada de lo que parece, porque en lo que al presente nos afecta es cosa clara. En efecto, ese nuevo y más complejo todo que formarían el árbol y su medio no es tal, por la sencilla razón de que la tierra y la atmósfera no necesitan del árbol, aunque el árbol necesite de ellas. Arrancado el árbol, tierra y atmósfera subsisten—y no se traiga a comento que arrancado y desgajando los bosques todos de una región el clima se modifica y tierra y atmósfera varían, porque ahora estamos hablando simplemente de arrancar un árbol y esto es palmario que no modifica ni la tierra ni la atmósfera. No son estas, pues, partes integrantes de un nuevo todo, sino que son sólo contorno y medio externo de que el árbol va a vivir y solo en ese papel son biológicamente inteligibles, es decir estudiadas desde dentro del árbol, desde su interna constitución. Transportemos ahora todo esto al plano de la realidad histórica. (…)
José Ortega y Gasset. Una interpretación de la historia universal (En torno a Toynbee). Alianza Editorial. Madrid, 1984 (con adaptaciones).
El término “aun” se puede sustituir, sin pérdida semántica, por
claramente.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas