Foram encontradas 10.406 questões.
TEXTO I
La enseñanza del español en el sistema educativo brasileño: situación y posibles actuaciones (ARI)
Tema: La Ley 11.161 de 2005 abrió nuevas perspectivas para la enseñanza del español en Brasil. Se analizan aquí su actual situación en el sistema educativo brasileño no universitario y las posibles líneas de actuación.
Resumen: La Ley brasileña 11.161 de 2005 supone que el español es de oferta obligatoria por el centro y de matrícula optativa por el alumno en la Enseñanza Media, estableciendo un plazo de cinco años para su implantación. Esta medida ha generado diversas hipótesis sobre el presente y el futuro del español en Brasil. El presente ARI pretende mostrar cual es la situación actual, los problemas a afrontar para la plena implementación de la Ley y las posibles actuaciones a realizar por España.
Análisis: La aprobación en 2005 de la Ley 11.161, conocida como “Ley del español”, culminó un largo proceso histórico seguido por la enseñanza del español en Brasil. Al tiempo, supone el punto de partida de diversas iniciativas educativas, culturales, políticas y económicas.
Un análisis de la enseñanza del español en el sistema educativo brasileño no universitario debe contemplar como elementos básicos las características del propio sistema educativo brasileño y la evolución de la enseñanza del español dentro de él, un breve análisis de la “Ley del español” y las dificultades para su implementación, y los datos generales de la situación actual. Por último, se plantean algunas líneas de actuación posibles para la acción institucional española. Antes de entrar en ellos, conviene señalar el auge que la enseñanza del español tiene hoy en Brasil, habiéndose incrementado su demanda, en los últimos 15 años, a niveles nunca vistos, tanto en el ámbito estrictamente educativo, como en el empresarial.
Las causas son varias: el hecho de que Brasil tiene frontera con siete países hispanohablantes; sus relaciones comerciales con países hispanohablantes (el 20% de sus importaciones y el 25% de sus exportaciones); el número de hispanohablantes no brasileños en Brasil, que estimamos ligeramente superior a un millón (0,6% de la población total); el número de brasileños que habla español, que sin duda es aún mayor pero es difícil de estimar; y el factor que más ha contribuido a la expansión del español en Brasil, el MERCOSUR.
Si bien su presente y futuro es controvertido, es indudable que su mera existencia resulta esencial para el español en Brasil, considerando que la lengua española ha de ocupar un importante papel en este proceso de integración regional. Asimismo, en el ámbito educativo, ha generado interesantes iniciativas en el denominado MERCOSUR-educativo.
El español en el sistema educativo brasileño Vistas las causas, debemos analizar, con objeto de situar al español en el mismo, el sistema educativo brasileño. Lo primero que destaca es su dimensión: casi 60 millones de alumnos (un 60% en la Enseñanza Fundamental) en una superficie que dobla la UE. A ello hay que sumar la atribución competencial a municipios, estados y gobierno federal, o las importantísimas diferencias territoriales. Su sistema educativo refleja la complejidad y diversidad de Brasil.
Conclusiones: La actual situación del español en Brasil es indisoluble de una trayectoria histórica más corta y de menor importancia de lo que suele pensarse. La confluencia de factores económicos, sociales y culturales, entre los que destaca el proceso de integración regional, ha posibilitado alcanzar los niveles actuales.
Hoy, después de la promulgación de las reformas legislativas analizadas, el español se imparte y se estudia en todo el país, tanto en niveles universitarios como no universitarios y, asimismo, tiene gran importancia en el ámbito de la enseñanza no reglada: academias o cursos de variada naturaleza. Todos los estados han realizado, con desigual fortuna, actuaciones específicas para su enseñanza.
Sin embargo, el futuro del español en Brasil presenta sombras, con carencias de formación y recursos educativos. En el mejor de los supuestos, la enseñanza del español seguirá estando lejos de la posición del inglés, en una situación de lengua de menor prestigio y desfavorecida con respecto a ésta en cuanto a la oferta y a los medios asignados para su enseñanza.
En estas circunstancias, la acción institucional española, en la actualidad ya importante con la presencia de distintas Agencias y Ministerios, tiene aún mucho que aportar a la presencia del español en Brasil. Este análisis ha intentado sugerir algunas posibles líneas de actuación que, sin duda, serían imposibles de aplicar sin los recursos necesarios, que han de proceder tanto de las autoridades educativas brasileñas como de las agencias españolas y, por qué no, del sector privado representado por las empresas españolas presentes en Brasil.
Álvaro Martínez-Cachero Laseca Administrador civil del Estado y director del Instituto Cervantes de Porto Alegre http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido? WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/lengua+y+cultura/ari14 0-2009
En algunos puntos del texto, el autor presenta una visión optimista en relación al crecimiento de la enseñanza del español en Brasil. Se identifica de manera clara este pensamiento en el siguiente fragmento:
Provas
Questão presente nas seguintes provas
2482241
Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Figura para la cuestione

Quino. ¡Cuánta Bondad!. Ediciones de la flor. Buenos Aires, 2009 (con adaptaciones).
Acerca del pintor Francisco de Goya, juzgue lo ítem siguiente.
Fue ilustrado.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
2482186
Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texto para la cuestione
Deploro, señores, haber tenido que intercalar entre ustedes y mi persona este mecánico artefacto que es un micrófono, porque, sobre mecanizar crudamente la voz, es decir, una de las cosas en que más íntegramente se proyecta e imprime el hombre, en que más auténticamente una persona es—y esto lo saben muy bien las mujeres—, sobre eso tiene el inconveniente de que a veces no marcha bien. Pero era ineludible emplearlo y aun debemos estar agradecidos a sus servicios. Era ineludible, porque en la primera lección no conseguí ser oído en las profundidades de esta sala, pero, además, porque me obligaba a forzar la elocución, y en ello lo de menos es tener que esforzar la voz. Lo de más es que me compelía a vocalizar anormalmente, pronunciando por separado cada palabra, esto es, arrancándola de la frase, poniéndola en la honda de la voz y lanzándola al espacio como si fuese un proyectil, con lo cual resultaba que perdía yo el ritmo del decir y ni siquiera yo mismo reconocía los vocablos tan anómalamente pronunciados, hasta el punto de que alguna vez, cuando hablaba a ustedes de la nostalgia no estaba seguro de si había dicho más bien “hiperclorhidria”. Son esos secretos apuros del orador que no suelen ser flojos y que proporcionan a su faena un evidente dramatismo y un cierto peligro como tauromáquico.
(…) Si queremos conocer lo que es una hoja y nos ponemos a mirarla, pronto advertiremos que nuestra previa idea de hoja no coincide con la realidad hoja por la sencilla razón de que no podemos precisar dónde eso que llamábamos hoja termina y dónde empieza otra cosa. Descubrimos, en efecto, que la hoja no concluye en sí misma, sino que continúa; continúa en el pecíolo, a su vez, en la rama, y la rama en el tronco y el tronco en las raíces. La hoja, pues, no es una realidad por sí que pueda aislarse de lo demás. Es algo que tiene su realidad en cuanto parte de algo que es el árbol, el cual, en comparación con lo que llamábamos hoja, adquiere ahora el carácter de un todo. Sin ese todo no tiene comprensibilidad, no es inteligible para nosotros la hoja. Pero entonces, cuando hemos advertido y nos hemos hecho cargo de que la realidad de la hoja es el ser parte, el ser parte integrante del todo árbol y la hemos referido a él y la vemos en él nacer y averiguamos la función que en su conjunto sirve, por tanto, cuando nuestra mente, por decirlo así, sale de la hoja y va a algo más amplio—el todo que es el árbol—, entonces y sólo entonces podemos decir que conocemos lo que la hoja es. Hasta tal punto es esto así, de tal modo la hoja tiene condición de ser parte que cuando en vez de contemplarla en el árbol donde está siendo hoja la separamos de él decimos que la hemos cortado o arrancado—expresiones que declaran la violencia que hemos hecho sufrir a la hoja y al árbol. Más aún, al tenerla aislada entre nuestros dedos, cuando podría parecer un todo—dado, repito, que cupiera decidir dónde ella acaba y dónde empieza el pecíolo o la rama—, cuando aislada entre nuestros dedos podría dárselas de ser un todo, en ese momento empieza ya a no ser hoja sino un detritus vegetal que pronto acabará por desintegrarse. Esta relación de parte a todo es una de las categorías de la mente y de la realidad, sin la cual no es posible esta gran operación que es el conocimiento. Esto nos permite generalizar y decir: las cosas todas del mun(o real o son partes o son todos. Si una cosa es parte no resulta inteligible sino en cuanto la referimos al todo cuya es. Si una cosa es todo puede ser entendida por sí misma sin más que percibir las partes de que se compone. Esto vale para todos los órdenes de lo real. Por ejemplo, vale también para la realidad del lenguaje. Si yo pronuncio ahora la palabra “león”, sin más, resulta a ustedes ininteligible porque no pueden determinar si significa la ciudad de León, alguno de los Papas que llevaron este nombre, la ilustre fiera africana o uno de los leones que hay en la entrada del Congreso.
La palabra aislada no puede ser entendida porque es parte de un todo, como la hoja lo era del árbol, de un todo que es la frase, como la frase, a su vez, es parte de un todo, una conversación, o de otro todo, un libro. La palabra, como ustedes saben, es siempre equívoca y para precisar su sentido hace falta, aparte de la perspicacia que la vida nos enseña, toda una ciencia y de las más sugestivas e interesantes y de la que ha de ocuparse largamente el Instituto de Humanidades: la ciencia de la interpretación o hermenéutica. La labor principal de esta ciencia consiste en saber determinar a qué todo suficiente hay que referir una frase y una palabra para que su sentido pierda el equívoco. A ese todo en el cual la palabra se precisa llaman los hermeneutas y gramáticos el “contexto”. Pues bien, toda cosa real que es una parte reclama del todo, de su contexto, para que podamos entendernos. Una duda, sin embargo, se nos ofrece: tomado el árbol hasta su raíz, por tanto, siendo lo que es, nos parecía un todo—lo que la biología llama con ciertas inquietudes que ahora no interesan ”un individuo orgánico”—; pero es el caso que el árbol necesita para vivir de la tierra y de la atmósfera, y resulta, por tanto, ininteligible si no contamos con estas dos nuevas cosas. ¿Será entonces que el árbol entero, a su vez, forma parte de un nuevo y más auténtico todo, a saber: el que forman de consuno él y su medio? No vamos a dirimir la cuestión, que es más complicada de lo que parece, porque en lo que al presente nos afecta es cosa clara. En efecto, ese nuevo y más complejo todo que formarían el árbol y su medio no es tal, por la sencilla razón de que la tierra y la atmósfera no necesitan del árbol, aunque el árbol necesite de ellas. Arrancado el árbol, tierra y atmósfera subsisten—y no se traiga a comento que arrancado y desgajando los bosques todos de una región el clima se modifica y tierra y atmósfera varían, porque ahora estamos hablando simplemente de arrancar un árbol y esto es palmario que no modifica ni la tierra ni la atmósfera. No son estas, pues, partes integrantes de un nuevo todo, sino que son sólo contorno y medio externo de que el árbol va a vivir y solo en ese papel son biológicamente inteligibles, es decir estudiadas desde dentro del árbol, desde su interna constitución. Transportemos ahora todo esto al plano de la realidad histórica. (…)
José Ortega y Gasset. Una interpretación de la historia universal (En torno a Toynbee). Alianza Editorial. Madrid, 1984 (con adaptaciones).
Hablar ante un micrófono a un grupo de personas constituye una faena que produce en el ensayista
una vocalización uniforme.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
2482156
Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texto para la cuestione
Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. “No dejes de ir a visitarlo—me recomendó—. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte.”Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.
Todavía antes me había dicho:—No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio... El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.
—Así lo haré, madre.
Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine a Comala. Era ese tipo de canícula, cuando el aire de agosto sopla caliente, envenenado por el olor podrido, de las saponarias.
El camino subía y bajaba; “sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para el que viene, baja.”
—¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?
—Comala, señor.
—¿Está seguro de que ya es Comala?
—Seguro, señor.
—¿Y por qué se ve esto tan triste?
—Son los tiempos, señor.
—Comala, señor.
—¿Está seguro de que ya es Comala?
—Seguro, señor.
—¿Y por qué se ve esto tan triste?
—Son los tiempos, señor.
Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos de mi madre; de su nostalgia entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Ahora yo vengo en su lugar. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas, porque me dio sus ojos para ver:
“Hay allí, pasando el puerto de los Colimotes, la vista muy hermosa de una llanura verde, algo amarilla por el maíz maduro; desde ese lugar se ve Comala, blanqueando por la tierra, iluminándola durante la noche.” Y su voz era secreta, casi apagada, como si hablara consigo misma... Mi madre.
—¿Y a qué va usted a Comala, si se puede saber?—oí que me preguntaban.
—Voy a ver a mi padre—contesté.
—¡Ah!—dijo él.
Y volvimos al silencio.
—Voy a ver a mi padre—contesté.
—¡Ah!—dijo él.
Y volvimos al silencio.
Caminábamos cuesta abajo, oyendo el trote rebotado de los burros. Los ojos reventados por el sopor del sueño, en la canícula de agosto.
—Bonita fiesta le va a armar—volví a oír la voz del que iba allí a mi lado—. Se pondrá contento de ver a alguien después de tantos años que nadie viene por aquí.
Luego añadió:
—Sea usted quien sea, se alegrará de verlo.
En la reverberación del sol, la llanura parecía una laguna transparente, deshecha en vapores por donde se traslucía un horizonte gris. Y más allá, una línea de montañas. Y todavía más allá, la más remota lejanía.
—¿Y qué trazas tiene su padre, si se puede saber?
—No lo conozco—le dije—. Sólo sé que se llama
—No lo conozco—le dije—. Sólo sé que se llama
Pedro Páramo.
—¡Ah!, vaya.
—Sí, así me dijeron que se llamaba.
Oí otra vez el “¡ah!” del arriero.
—Sí, así me dijeron que se llamaba.
Oí otra vez el “¡ah!” del arriero.
Juan Rulfo. Pedro Páramo. Cátedra. Madrid, 2005 (con adaptaciones).
El vástago que buscaba a Pedro Páramo
acarició con ternura las muñecas de la madre.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
2482125
Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Historieta para la cuestione

Quino. Todo Mafalda. Barcelona. Lumen, 1992 (con adaptaciones).
Lo acontecido en la viñeta le supuso al padre de Mafalda
pasar a tener una vida más sosegada.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
TEXTO I
La enseñanza del español en el sistema educativo brasileño: situación y posibles actuaciones (ARI)
Tema: La Ley 11.161 de 2005 abrió nuevas perspectivas para la enseñanza del español en Brasil. Se analizan aquí su actual situación en el sistema educativo brasileño no universitario y las posibles líneas de actuación.
Resumen: La Ley brasileña 11.161 de 2005 supone que el español es de oferta obligatoria por el centro y de matrícula optativa por el alumno en la Enseñanza Media, estableciendo un plazo de cinco años para su implantación. Esta medida ha generado diversas hipótesis sobre el presente y el futuro del español en Brasil. El presente ARI pretende mostrar cual es la situación actual, los problemas a afrontar para la plena implementación de la Ley y las posibles actuaciones a realizar por España.
Análisis: La aprobación en 2005 de la Ley 11.161, conocida como “Ley del español”, culminó un largo proceso histórico seguido por la enseñanza del español en Brasil. Al tiempo, supone el punto de partida de diversas iniciativas educativas, culturales, políticas y económicas.
Un análisis de la enseñanza del español en el sistema educativo brasileño no universitario debe contemplar como elementos básicos las características del propio sistema educativo brasileño y la evolución de la enseñanza del español dentro de él, un breve análisis de la “Ley del español” y las dificultades para su implementación, y los datos generales de la situación actual. Por último, se plantean algunas líneas de actuación posibles para la acción institucional española. Antes de entrar en ellos, conviene señalar el auge que la enseñanza del español tiene hoy en Brasil, habiéndose incrementado su demanda, en los últimos 15 años, a niveles nunca vistos, tanto en el ámbito estrictamente educativo, como en el empresarial.
Las causas son varias: el hecho de que Brasil tiene frontera con siete países hispanohablantes; sus relaciones comerciales con países hispanohablantes (el 20% de sus importaciones y el 25% de sus exportaciones); el número de hispanohablantes no brasileños en Brasil, que estimamos ligeramente superior a un millón (0,6% de la población total); el número de brasileños que habla español, que sin duda es aún mayor pero es difícil de estimar; y el factor que más ha contribuido a la expansión del español en Brasil, el MERCOSUR.
Si bien su presente y futuro es controvertido, es indudable que su mera existencia resulta esencial para el español en Brasil, considerando que la lengua española ha de ocupar un importante papel en este proceso de integración regional. Asimismo, en el ámbito educativo, ha generado interesantes iniciativas en el denominado MERCOSUR-educativo.
El español en el sistema educativo brasileño Vistas las causas, debemos analizar, con objeto de situar al español en el mismo, el sistema educativo brasileño. Lo primero que destaca es su dimensión: casi 60 millones de alumnos (un 60% en la Enseñanza Fundamental) en una superficie que dobla la UE. A ello hay que sumar la atribución competencial a municipios, estados y gobierno federal, o las importantísimas diferencias territoriales. Su sistema educativo refleja la complejidad y diversidad de Brasil.
Conclusiones: La actual situación del español en Brasil es indisoluble de una trayectoria histórica más corta y de menor importancia de lo que suele pensarse. La confluencia de factores económicos, sociales y culturales, entre los que destaca el proceso de integración regional, ha posibilitado alcanzar los niveles actuales.
Hoy, después de la promulgación de las reformas legislativas analizadas, el español se imparte y se estudia en todo el país, tanto en niveles universitarios como no universitarios y, asimismo, tiene gran importancia en el ámbito de la enseñanza no reglada: academias o cursos de variada naturaleza. Todos los estados han realizado, con desigual fortuna, actuaciones específicas para su enseñanza.
Sin embargo, el futuro del español en Brasil presenta sombras, con carencias de formación y recursos educativos. En el mejor de los supuestos, la enseñanza del español seguirá estando lejos de la posición del inglés, en una situación de lengua de menor prestigio y desfavorecida con respecto a ésta en cuanto a la oferta y a los medios asignados para su enseñanza.
En estas circunstancias, la acción institucional española, en la actualidad ya importante con la presencia de distintas Agencias y Ministerios, tiene aún mucho que aportar a la presencia del español en Brasil. Este análisis ha intentado sugerir algunas posibles líneas de actuación que, sin duda, serían imposibles de aplicar sin los recursos necesarios, que han de proceder tanto de las autoridades educativas brasileñas como de las agencias españolas y, por qué no, del sector privado representado por las empresas españolas presentes en Brasil.
Álvaro Martínez-Cachero Laseca Administrador civil del Estado y director del Instituto Cervantes de Porto Alegre http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido? WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/lengua+y+cultura/ari14 0-2009
“Si bien su presente y futuro es controvertido…”
Sustituyendo “si bien” por una de las opciones abajo el sentido no cambia si se opta por:
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Globalización versus particularismos
A la vez que se hablaba como nunca antes de integración y globalización, fines del siglo XX, el mundo comenzó a vivir un nuevo auge de los particularismos que, hoy, no ha dejado de intensificarse. Identidades étnicas e idiomáticas son reivindicadas en regiones en que los antiguos dialectos que ahora se resucitan ya habían casi desaparecido.
En un proceso análogo, la desconfianza de la gente las estructuras políticas ha contribuido con la expansión de la actividad religiosa, la de sectores fundamentalistas que no disimulan su aversión quienes no comparten su fe.
Disponible en: http://www.sociologia.ufsc.br/cadernos/
Cadernos%20PPGSP%2023.pdf
Elige la opción que completa el texto con “hacia” o “hasta” según corresponda.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
2481926
Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: CESPE / CEBRASPE
Orgão: IRB
Provas:
Texto para la cuestione
Deploro, señores, haber tenido que intercalar entre ustedes y mi persona este mecánico artefacto que es un micrófono, porque, sobre mecanizar crudamente la voz, es decir, una de las cosas en que más íntegramente se proyecta e imprime el hombre, en que más auténticamente una persona es—y esto lo saben muy bien las mujeres—, sobre eso tiene el inconveniente de que a veces no marcha bien. Pero era ineludible emplearlo y aun debemos estar agradecidos a sus servicios. Era ineludible, porque en la primera lección no conseguí ser oído en las profundidades de esta sala, pero, además, porque me obligaba a forzar la elocución, y en ello lo de menos es tener que esforzar la voz. Lo de más es que me compelía a vocalizar anormalmente, pronunciando por separado cada palabra, esto es, arrancándola de la frase, poniéndola en la honda de la voz y lanzándola al espacio como si fuese un proyectil, con lo cual resultaba que perdía yo el ritmo del decir y ni siquiera yo mismo reconocía los vocablos tan anómalamente pronunciados, hasta el punto de que alguna vez, cuando hablaba a ustedes de la nostalgia no estaba seguro de si había dicho más bien “hiperclorhidria”. Son esos secretos apuros del orador que no suelen ser flojos y que proporcionan a su faena un evidente dramatismo y un cierto peligro como tauromáquico.
(…) Si queremos conocer lo que es una hoja y nos ponemos a mirarla, pronto advertiremos que nuestra previa idea de hoja no coincide con la realidad hoja por la sencilla razón de que no podemos precisar dónde eso que llamábamos hoja termina y dónde empieza otra cosa. Descubrimos, en efecto, que la hoja no concluye en sí misma, sino que continúa; continúa en el pecíolo, a su vez, en la rama, y la rama en el tronco y el tronco en las raíces. La hoja, pues, no es una realidad por sí que pueda aislarse de lo demás. Es algo que tiene su realidad en cuanto parte de algo que es el árbol, el cual, en comparación con lo que llamábamos hoja, adquiere ahora el carácter de un todo. Sin ese todo no tiene comprensibilidad, no es inteligible para nosotros la hoja. Pero entonces, cuando hemos advertido y nos hemos hecho cargo de que la realidad de la hoja es el ser parte, el ser parte integrante del todo árbol y la hemos referido a él y la vemos en él nacer y averiguamos la función que en su conjunto sirve, por tanto, cuando nuestra mente, por decirlo así, sale de la hoja y va a algo más amplio—el todo que es el árbol—, entonces y sólo entonces podemos decir que conocemos lo que la hoja es. Hasta tal punto es esto así, de tal modo la hoja tiene condición de ser parte que cuando en vez de contemplarla en el árbol donde está siendo hoja la separamos de él decimos que la hemos cortado o arrancado—expresiones que declaran la violencia que hemos hecho sufrir a la hoja y al árbol. Más aún, al tenerla aislada entre nuestros dedos, cuando podría parecer un todo—dado, repito, que cupiera decidir dónde ella acaba y dónde empieza el pecíolo o la rama—, cuando aislada entre nuestros dedos podría dárselas de ser un todo, en ese momento empieza ya a no ser hoja sino un detritus vegetal que pronto acabará por desintegrarse. Esta relación de parte a todo es una de las categorías de la mente y de la realidad, sin la cual no es posible esta gran operación que es el conocimiento. Esto nos permite generalizar y decir: las cosas todas del mun(o real o son partes o son todos. Si una cosa es parte no resulta inteligible sino en cuanto la referimos al todo cuya es. Si una cosa es todo puede ser entendida por sí misma sin más que percibir las partes de que se compone. Esto vale para todos los órdenes de lo real. Por ejemplo, vale también para la realidad del lenguaje. Si yo pronuncio ahora la palabra “león”, sin más, resulta a ustedes ininteligible porque no pueden determinar si significa la ciudad de León, alguno de los Papas que llevaron este nombre, la ilustre fiera africana o uno de los leones que hay en la entrada del Congreso.
La palabra aislada no puede ser entendida porque es parte de un todo, como la hoja lo era del árbol, de un todo que es la frase, como la frase, a su vez, es parte de un todo, una conversación, o de otro todo, un libro. La palabra, como ustedes saben, es siempre equívoca y para precisar su sentido hace falta, aparte de la perspicacia que la vida nos enseña, toda una ciencia y de las más sugestivas e interesantes y de la que ha de ocuparse largamente el Instituto de Humanidades: la ciencia de la interpretación o hermenéutica. La labor principal de esta ciencia consiste en saber determinar a qué todo suficiente hay que referir una frase y una palabra para que su sentido pierda el equívoco. A ese todo en el cual la palabra se precisa llaman los hermeneutas y gramáticos el “contexto”. Pues bien, toda cosa real que es una parte reclama del todo, de su contexto, para que podamos entendernos. Una duda, sin embargo, se nos ofrece: tomado el árbol hasta su raíz, por tanto, siendo lo que es, nos parecía un todo—lo que la biología llama con ciertas inquietudes que ahora no interesan ”un individuo orgánico”—; pero es el caso que el árbol necesita para vivir de la tierra y de la atmósfera, y resulta, por tanto, ininteligible si no contamos con estas dos nuevas cosas. ¿Será entonces que el árbol entero, a su vez, forma parte de un nuevo y más auténtico todo, a saber: el que forman de consuno él y su medio? No vamos a dirimir la cuestión, que es más complicada de lo que parece, porque en lo que al presente nos afecta es cosa clara. En efecto, ese nuevo y más complejo todo que formarían el árbol y su medio no es tal, por la sencilla razón de que la tierra y la atmósfera no necesitan del árbol, aunque el árbol necesite de ellas. Arrancado el árbol, tierra y atmósfera subsisten—y no se traiga a comento que arrancado y desgajando los bosques todos de una región el clima se modifica y tierra y atmósfera varían, porque ahora estamos hablando simplemente de arrancar un árbol y esto es palmario que no modifica ni la tierra ni la atmósfera. No son estas, pues, partes integrantes de un nuevo todo, sino que son sólo contorno y medio externo de que el árbol va a vivir y solo en ese papel son biológicamente inteligibles, es decir estudiadas desde dentro del árbol, desde su interna constitución. Transportemos ahora todo esto al plano de la realidad histórica. (…)
José Ortega y Gasset. Una interpretación de la historia universal (En torno a Toynbee). Alianza Editorial. Madrid, 1984 (con adaptaciones).
Hablar ante un micrófono a un grupo de personas constituye una faena que produce en el ensayista
una sensación placentera.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
TEXTO II

El efecto cómico de la tirita se da porque:
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Elige la opción que transforma, al singular y utilizando el voseo rioplatense, el enunciado “¿Ustedes caminan por la tarde? Vengan a caminar con nosotros mañana, ¿sí?”.
Provas
Questão presente nas seguintes provas
Cadernos
Caderno Container